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Discurso: Al atestiguar la entrega de las obras de modernización de la infraestructura portuaria y carretera de Yucatán

Viernes, 9 de junio de 2017

Discurso pronunciado por el Gobernador del Estado, Rolando Zapata Bello, al atestiguar la entrega de las obras de modernización de la infraestructura portuaria y carretera de Yucatán

Progreso, Yucatán, 9 de junio de 2017

Muchas gracias, muy buenas tardes. Qué enorme satisfacción que nos encontremos juntos aquí, reunidos en este ambiente tan agradable en el puerto de Progreso que nos recibe. Muchas gracias, presidente municipal y, por supuesto, que le demos la más cálida bienvenida a un gran amigo de Yucatán, al licenciado Gerardo Ruiz Esparza, secretario, muchísimas gracias; un saludo, nuestra gratitud y nuestro reconocimiento al señ Presidente de la República, don Enrique Peña Nieto, quien, con hechos y acciones, ha demostrado ser un gran amigo del estado de Yucatán.

Al licenciado Guillermo Ruiz de Teresa, coordinador General de Puertos y Marina Mercante; a todo el equipo de trabajo del señ secretario que lo acompaña, muchísimas gracias; a las representantes de los Poderes públicos de nuestro estado, muchísimas gracias; a nuestras autoridades civiles, militares; mi general, muchísimas gracias; señ vicealmirante, muchísimas gracias por su apoyo; a todos los diputados federales aquí presentes, legisladores.

A los presidentes municipales, muchísimas gracias, de Progreso y de cada uno de los municipios que se encuentran aquí presentes. Aquí vemos que hay una representación muy entusiasta de diferentes municipios que sabemos que son beneficiados, precisamente, por todas estas carreteras que hoy ponemos formalmente en marcha, como un gran proceso de modernización.

Quiero, de igual manera, agradecer la presencia del licenciado Gustavo Cisneros Buenfil, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, así como de diferentes cámaras empresariales, organismos empresariales que aquí se encuentran y con quienes, en diferentes momentos y con los diferentes sectores productivos de nuestro estado, hemos platicado, fundamentalmente, sobre las condiciones de competitividad que necesita nuestro estado para garantizar condiciones, para generar o mantener un crecimiento económico y que ese crecimiento económico sea el que permita la generación de los empleos, en cantidad y calidad, que lleven bienestar a la casa de todas y de todos los yucatecos.

Una aspiración de crecimiento económico, pero también una aspiración de bienestar equitativo, esto es que nos permita que ese bienestar que se genere y que se derive del crecimiento económico de nuestra entidad vaya a todos los lugares y a todos los municipios de nuestro estado.

Esto es, los 106 municipios de Yucatán, un crecimiento económico dinámico, pero al mismo tiempo un crecimiento que tenga equidad y por eso nos da una enorme satisfacción estar aquí presentes y ser testigos de este inicio formal, inauguración formal de la modernización de dos carreteras de enorme importancia para nuestro estado, pero de igual manera hacer un repaso, y saludo al señ delegado, muchas gracias, licenciado Montaño, un repaso sobre diferentes carreteras que han sido modernizadas, durante la administración del presidente Peña, y eso es algo que agradecemos y que reconocemos.

Y por eso, aquí hay testimonio de gratitud de vecinos y habitantes de diferentes municipios, de diferentes zonas de nuestro estado, del sur, aquí presentes; del oriente, de la costa, de diferentes lugares, porque verdaderamente la modernización de una carretera transforma la vida de la gente, la transforma para bien en cuanto a tiempo de traslado, en cuanto a seguridad, que es algo esencial. Nos decían acá los compañeros de Teabo que agradecían, precisamente, el puente que ya se hizo ahora en la carretera Mérida-Chetumal, y bueno, todos los puentes que ya se han hecho; en tiempo, en seguridad.

También hay que estar muy conscientes que las vías carreteras generan, en su conjunto, unas condiciones que forman parte de la competitividad de un estado, es decir el conjunto de la red carretera de nuestro estado es uno de esos elementos que sin duda se analizan al momento de tomar decisiones respecto a una eventual inversión que genere crecimiento económico, pero fundamentalmente que genere empleos.

Esa es la ecuación tan importante que se da entre la generación de infraestructura y la vinculación de esta infraestructura con el bienestar directo que se vive y que se siente en la mesa donde se sienta a comer una familia en Mérida o en cualquiera y en todos los 106 municipios de nuestro estado.

Esa es una realidad que está transformándose para bien en Yucatán con todas, absolutamente todas estas obras carreteras que ya han sido debidamente expresadas y por eso, señ secretario, le pido que le transmita al Presidente Enrique Peña Nieto nuestra gratitud, nuestro reconocimiento porque además sabemos que sigue trabajando muy fuerte en estos meses y años que quedan de la administración para seguir fortaleciendo la red carretera del estado de Yucatán. Muchas gracias señ secretario.

Y por supuesto, además de esta enorme, estos beneficios que recibimos de la red carretera, lo que nos reúne hoy es un evento de enorme trascendencia. Estamos aquí en el Puerto de Altura de Progreso, orgullo de todos los yucatecos, pero de igual manera, punto nodal de la economía de Yucatán; una economía que ha venido creciendo substancialmente.

Les comparto que hace apenas dos días el Inegi publicó los indicadores industriales correspondientes a febrero de este año y de nueva cuenta, las cifras de Yucatán son muy positivas. El sector industrial con un crecimiento al doble dígito, prácticamente un 11 por ciento, y mantiene un promedio de 10 por ciento durante 14 meses consecutivos.

Particularmente, la industria manufacturera ha presentado un comportamiento muy destacado. Para febrero del 2017, el crecimiento fue del 12.1 por ciento. En la industria manufacturera, Yucatán ha estado en los primeros lugares en los últimos dos años y eso es algo de destacarse.

Y si tomamos en cuenta las cifras acumuladas, se puede observar con mayor nitidez lo que significa esta cifra. Fíjense, ayer lo comentábamos en una actividad igual de importante, el inicio de funcionamiento de una planta de gas comprimido, y comentábamos que durante estos cuatro años y medio, durante estos cuatro años y medio, de 2012 a 2017, el crecimiento acumulado de la industria manufacturera ha sido de casi el 33 por ciento. En cuatro años y medio, nuestra industria manufacturera ha crecido prácticamente un tercio, de lo que era hace cuatro años y medio y de lo que es ahora.

Con justicia podríamos preguntar, bueno ¿eso es mucho o es poco?, habría que hacer entonces la referencia, que los 10 años anteriores a la administración del Presidente Peña, en los 10 años anteriores, la industria manufacturera de Yucatán había crecido durante 10 años 2.6 por ciento.

Es decir, nuestra industria manufacturera en 10 años creció un 2.6 por ciento y en estos cuatro años y medio se ha crecido casi un 33 por ciento. De ese tamaño y de esa magnitud es la dinámica económica que hoy se está viviendo en Yucatán.

Y fíjense, -bien lo decía memo, Guillermo, con afecto le decimos memo, memo Ruíz de Teresa-, bien lo decía, ya lo ilustraba, particularmente, con cifras y datos, pero es una realidad que muy buena parte de ese crecimiento económico, especialmente la manufactura, pasa por aquí, pasa por este Puerto; es una realidad, es esencial.

Al comparar la carga total que llegó a este Puerto en 2012 y 2016, el crecimiento se corresponde directamente con el de la manufactura, pues anda por encima del 33 por ciento. Es decir, existe una lógica proporcional en cuanto al crecimiento de toda la industria manufactura con el movimiento aquí en este puerto.

Esto se podría explicar, por ejemplo, por el auge en la producción cárnica de cerdo o de pollo; por ejemplo, la importación de granos para el alimento de estos animales creció casi en un 50 por ciento; el movimiento de contenedores ha crecido de igual manera, exponencialmente.

En otras palabras, existe un volumen creciente de flujo comercial en el Puerto de Altura de Progreso. La demanda de servicios portuarios está aumentando y eso, por supuesto, es un factor de peso para emprender una modernización integral.

Sin embargo, hay un factor aún más determinante y ese factor es el gran potencial de nuestra capacidad productiva. Yucatán puede ser más productivo y competitivo si cuenta con un puerto con condiciones para competir globalmente.

Hoy a Progreso llegan, por ejemplo, barcos que por la capacidad de encalado, transportan hasta 30 mil toneladas de grano, por ejemplo, nuestro objetivo debe ser que Progreso tenga la capacidad para albergar barcos de una mayor capacidad, por ejemplo de hasta 80 mil toneladas, eso permitiría que la actividad en nuestro estado sea más competitiva, productiva al disminuirse los costos.

Asimismo, las condiciones actuales del puerto limitan rutas marítimas en cuanto a frecuencia y destino, por eso tenemos que plantearnos nuevas rutas comerciales directas a la costa de Estados Unidos o transoceánicas.

Y lo mismo sucede si queremos que exista una mayor cantidad y calidad, y número de arribos de cruceros, la clave para todo ello, para tener un puerto más competitivo era sin duda poner a nuestro puerto de Progreso al día. Ponerlo a la realidad de la actividad marítima, una realidad que crece en el tamaño de los buques y en las distancias de los intercambios.

Y ante la demanda de la nueva vitalidad de nuestra economía y la necesidad de poner al día la infraestructura portuaria, junto con la SCT y siguiendo las directrices de un gran amigo de Yucatán, de Enrique Peña Nieto, hemos estado asumiendo esas tareas.

Ya hemos visto las inversiones que se han realizado con este nuevo viaducto, ya hemos visto el distribuidor vial de acceso al puerto de Progreso, ya hemos escuchado del coordinador General de Puertos todas las acciones que se han realizado para modernizar el puerto de Progreso, que nosotros agradecemos y nos permiten hoy ser muy competitivos, este nuevo viaducto que realmente le da garantía y le da certeza.

Tenemos hoy frente a nosotros la tarea de profundizar el canal de navegación y las dársenas del Puerto de Altura de Progreso, mediante obras de dragado que permitan contar con el calado suficiente para la llegada de barcos más grandes, nuevas rutas y como bien se ha expresado, una nueva terminal.

Una tarea a la que me comprometí en mi último Informe de Gobierno y que hoy damos un paso firme para lograrlo. Damos este paso porque es una tarea necesaria, indispensable, pero además totalmente factible.

Nos pudimos, y quiero resaltarlo, nos pudimos detener antes las dificultades en una discusión de si era posible o si no era posible hacerlo, y en lugar de esa actitud asumimos la decisión de cómo sí se podría hacer y éste es un comentario de fondo porque nos lleva a recordar cuando estuvimos aquí en el puerto de Progreso, inaugurando con ustedes el distribuidor vial del puerto de Progreso y no me dejarán mentir varios de los compañeros que están aquí, fue una obra que antes del 2012, antes del año 2012, inclusive tuvo recursos presupuestales asignados varios años y no se podía hacer por situaciones administrativas.

Y al llegar la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, la pregunta fue cómo sí se puede hacer la obra y ahí está, es una obra que hoy está para el beneficio de todos los habitantes, visitantes y comerciantes.

Por eso asumimos la decisión de cómo sí se podía hacer, cómo la península podía tener un puerto atractivo y competitivo, y uno de esos factores limitantes es la condición de astringencia o limitación de las finanzas públicas que existe en todos los órdenes, mundial, local.

Es una realidad y ya se expresó que éstas son obras pues que tendrán una inversión superior a los dos mil millones de pesos, una inversión para la cual, y es muy importante señalarlo, no existe la disponibilidad de recursos fiscales, de presupuesto público en estos tiempos para hacerla.

Pero ante esta limitante, insisto, nos pusimos a ver el cómo sí se podía hacer y ahí está, ahí radica la importancia de este Contrato de Cesión Parcial de Derechos que se acaba de firmar entre API Progreso y la nueva empresa portuaria yucateca.

Este contrato es un instrumento jurídico novedoso basado estrictamente en la ley, es algo muy importante que da facultad al Gobierno de Yucatán a través de esta nueva empresa productiva del estado, de participar en la actividad marítima.

Y especialmente permite generar una alianza con inversionistas privados que aporten ellos los recursos para las obras y a su vez desarrollen actividades económicas.

El inversionista privado será el encargado de dragar el puerto y hacerlo pasar de un calado actual de 9.75 metros a 12.80 metros, lo cual en términos marítimos incrementa sustancialmente el tipo de buques que puedan entrar.

Y de construir, como se ha expresado, una nueva terminal de 21 hectáreas y cuatro más para la API. En dicha terminal se podrán desarrollar actividades relacionadas con el gas natural y materiales pétreos. De este modo se logra cumplir con tres grandes objetivos.

Primero, que el Puerto de Altura de Progreso tenga las condiciones de infraestructura para competir en el mercado marítimo global, que pueden llegar los buques de mayor calado y que estemos siempre en la ruta más importante marítima mundial.

Segundo, y no menos importante, permitirá que Yucatán y la península cuenten con abasto suficiente y regular de gas natural, otros hidrocarburos. El abasto de gas natural tendrá un efecto directo tanto en la actividad industrial como en la propia generación de energía.

Les quiero dar un dato y aquí se encuentra el señ director de la Comisión Federal de Electricidad, con quien hemos platicado este proyecto y estos datos. Actualmente el 100 por ciento de los mil 500 megawatts de energía que se producen en el estado se generan con combustóleo o diésel, con impactos muy negativos para la economía, pero fundamentalmente para el medio ambiente.

Toda la energía se está generando con combustóleo o con diésel y esa es una realidad que necesitamos transformar. La transición energética hacia gas natural, implicará hacer más eficiente la producción de electricidad y la reducción de contaminantes.

Tercero, y en esto quiero ser muy claro y muy enfático, todavía hace unos días tuvimos una plática con el Consejo Coordinador Empresarial precisamente y hablábamos de la agenda de desarrollo y competitividad en el estado y revisábamos diferentes puntos, y éste es un esquema novedoso.

Quiero dejarlo muy claro, con este instrumento no se comprometen recursos presentes, ni futuros de las finanzas de Yucatán, este esquema de inversión, en alianza con un actor privado, no es un modelo tipo PPS como el del Museo, ni mucho menos un crédito que comprometa las finanzas públicas.

Reitero, tengan la certeza de que este instrumento nos permitirá cumplir con los compromisos planteados, sin la necesidad de comprometer recursos del estado, ni presentes, ni futuros.

Es un esquema de inversión productivo en el que las empresas que decidan invertir en el puerto de Progreso asumirán el riesgo económico y de negocio. Y al mismo tiempo este esquema, y hay que decirlo, permitirá inclusive que el Gobierno capte recursos propios de la actividad portuaria, y dichos recursos se invertirán prioritariamente en este municipio de Progreso.

Porque estoy consciente de que para Progreso es un orgullo, pero también representa afectaciones urbanas que es importante resarcir y esa lógica hay que cambiarla.

Para concluir, hay que recalcar que el modernizado puerto de Progreso sin duda será un símbolo de la transformación de México, impulsada por el Presidente Enrique Peña Nieto.

La reforma energética que abrió la posibilidad de un mercado abierto de energéticos y de inversión privada, tendrá en nuestra costa y en la economía de Yucatán, un logro concreto y tangible.

Y quiero expresarlo en estos términos, si este contrato que se está realizando verdaderamente representa todas esas ventajas para Yucatán ¿por qué no se había hecho antes? Por una razón muy sencilla, porque no se había hecho una reforma energética como la que impulsó el Presidente Enrique Peña Nieto, que abriera el cauce a una inversión y que diera posibilidad que una obra de este calado se fuera a realizar.

Esos son los resultados de las reformas estructurales y es el resultado de la transformación de México que ha impulsado el Presidente de la República. Esta reforma por supuesto será un logro tangible.

Progreso, como desde su fundación, sin duda seguirá proyectando a Yucatán hacia nuevos horizontes, seguirá siendo, sin duda, el gran motor de nuestra economía, el gran generador de empleos y el gran generador de bienestar.

Muchas gracias señ secretario, muchas gracias a todos los que han hecho posible este gran acuerdo y muchas gracias a todos y todas ustedes.