En el Estado han existido alrededor de 392
haciendas, sin embargo, muchas de ellas han sido destruidas
y otras han desaparecido. En el presente documento nos limitaremos
a mencionar aquellas que aún pueden visitarse y proporcionar
información un poco más detallada de las que
representan algún atractivo turístico, arquitectónico
o histórico.
 |
Chenché de las Torres. Impresionante construcción
cuyo estilo arquitectónico, nos recuerda la época
medieval, ya que tanto su casa principal como la casa de máquinas
tienen grandes torres que asemejan un castillo. |
 |
Chenkú.
Chenkú significa "Pozo de Dios". Las primeras
noticias que se conocen de esta hacienda datan de 1710 cuando
es descrita como "Sitio poblado de ganados y colmenas",
al sur de tierras de indios del pueblo de Chuburná
a cuyo curato pertenecía. |
 |
Chichén & Yankin Spa.
Hacienda Chichén es la primera hacienda
yucateca convertida a hotel; hoy, es reconocida como el destino
Eco-Spa Resort de mayor prestigio en Yucatán, México. Esta
bella hacienda Colonial fue sede de las primeras exploraciones
científicas del Instituto Carnegie a principios del siglo
XIX encabezados por Sylvanus Morley. Cuenta con una fabulosa
ubicación en Chichén Itzá, Yucatán, México. |
 |
Chichí de los Lagos.
Recibe su nombre por su cercanía
con la laguna de Yalahau y otros dos cuerpos acuíferos
de menor dimensión. Entre los detalles más importantes
del lugar sobresale la conservación de una pintura
mural en la fachada de la capilla, alrededor del pórtico
de piedra del acceso principal, así como las caballerizas
y un túnel que comunica al jardín principal
con el patio posterior por debajo de la casa principal. |
 |
Chunchucmil.
El poblado de Chunchucmil se encuentra sobre la que fuera
una antigua ciudad maya doblemente amurallada con el fin de
respetar los límites del recinto sagrado. En el interior
de este poblado se encuentra la hacienda de Chunchucmil que
fue edificada en 1872 según la placa que se encuentra
en la casa principal que reza "En honor a Don Pedro Peón
Lara, fundador de Chunchucmil 1872-1928". |
 |
Citincabchén.
Hacienda henequenera que en tiempos pasado fuera productora en escala
de la fibra, que actualmente está en decadencia. Su nombre quiere
decir, traducido literalmente, "me agrada solamente la miel". |
 |
Dzoyaxché.
La ex hacienda Dzoyaxhé, que forma parte de la reserva
ecológica de Cuxtal, tiene varios atractivos, entre
los que destacan paseos en "truck", visitas a un
cenote, estanque para nadar, área de juegos rústicos,
sitio para acampar y parte de antigua maquinaria con la que
se procesaba la fibra de henequén. |
 |
Eknakán.
Eknakán significa "la casa oscura de la culebra"
o bien "las cuatro casas oscuras". Fue una importante
hacienda erigida con el propósito de que algún
día fuera la iglesia del pueblo y no sólo de
la heredad. |
 |
Itzincab Cámara.
Tres arcos torales sostenidos por
igual cantidad de pilares de piedra con dinteles, que datan
del siglo XIX, forman la fachada central de la casona de la
hacienda Itzincab Cámara, a la que se accede por una
escalinata flanqueada por rejas de hierro forjado. |
 |
Kancabchén.
La hacienda Kancabchén ("Pozo de tierra roja"
en maya), rescatada del abandono hace más de 15 años,
se transforma en escenario de amplio proyecto ecoturístico
y social por medio del cual se ofrece una visión de
las tradiciones y costumbres de Yucatán. Cuenta con
diversos atractivos, como son: lienzo charro, zoológico
y palenque, así como la presentación de bailables
regionales, entre otras cosas. |
 |
Katanchel.
Katanchel -palabra maya que significa "donde se pregunta
al arco del cielo"- se encuentra a la altura del kilómetro
24 de la vía Mérida Valladolid, a cuatro kilómetros
y medio de la carretera, hacia el norte, por un camino blanco
abierto para facilitar la comunicación terrestre con
el lugar. |
 |
Kochol.
La hacienda Kochol pertenece al municipio de Maxcanú.
El conjunto se compone por tres edificios importantes: casa
principal, casa de máquinas y casa del administrador.
Se notan dos ejes de composición determinados uno por
el acceso hacia la casa principal desde el poblado mediante
una gran calzada y el otro por el acceso norte desde el poblado
a la casa de máquinas teniendo un gran espacio que
funge como plaza que intercomunica a estos edificios. |
 |
Misné.
Originaria del siglo XVIII, fue en sus inicios una hacienda
maicero-ganadera, evolucionando en el siglo XIX al monocultivo
del henequén. Durante el siglo XX la casa principal
y campos que la rodean fue adquirida en propiedad privada,
convirtiéndose tiempo después en el lugar del
mundialmente reconocido tenor yucateco Nicolás Urcelay. |
 |
Misnebalam.
Maravillosa hacienda de gran amplitud y extensión,
la cual nos hace sentir y respirar el aire de la época
colonial. La hacienda cuenta con un cenote subterráneo
y aún se conservan las máquinas henequeneras
que son consideradas verdaderas piezas de museo. |
 |
Nuestra Señora de la Soledad Pebá.
La hacienda Pebá
surge como estancia en tiempos de la colonia, posteriormente
se transforma en hacienda maicero - ganadera. El conjunto
está compuesto por la casa principal, capilla y corrales
de origen colonial, desfibradora, dos bodegas y la casa del
administrador, ubicados todos frente a una explanada que conduce
a los planteles del henequén. |
 |
Oxtapacab.
La hacienda Oxtapacab fue construida en el año de 1887.
El conjunto se compone de tres secciones; la primera sección
organiza las casas de los acasillados en torno a una gran
plaza, misma que se comunica con una segunda plaza a través
de una acceso jerarquizado con dos pilones situados en el
eje que conduce a la casa principal; en esta segunda plaza
se alojan las actividades productivas, tales como la casa
de máquinas, la empacadora y las bodegas. La última
sección corresponde al área privada compuesta
por la casa principal, sus jardines y su huerto. |
 |
Petac.
Data del siglo XVII y fue construida sobre los restos de un
sitio maya. Se ubica dentro de la reserva ecológica
de Cuxtal y ofrece a sus visitantes un ambiente tranquilo
e instalaciones de lujo. |
 |
Petcanché.
No es posible apreciar desde el espacio urbano exterior la
belleza de su arquitectura, pues esta hacienda, inmersa en
la estructura urbana de la ciudad, se cierra al exterior y
guarda en su contexto interno la arquitectura y ambiente propios
de las casa habitación de la haciendas henequeneras. |
 |
Petectunich.
El conjunto se conforma de una gran explanada delimitada por
las viviendas de los acasillados, la capilla y la casa de
máquinas, formando esta última, junto con la
bodega, el parámetro donde se ubica el acceso al patio
que antecede a la casa principal. |
 |
Poxilá.
Aún cuando Poxilá presenta claros antecedentes
de la época de la hacienda ganadero, maicera, fur fundada
en el período henequenero. La casa principal, originalmente
colonial, registra ampliaciones en el período henequenero,
sin embargo, es un buen ejemplo de integración de dos
épocas en donde espacio, tecnología y forma,
armonizan para producir un excelente resultado. |
 |
|
 |
San Antonio Cucul.
Es la única hacienda del siglo XVII
perfectamente conservada ubicada en la zona urbana de Mérida,
precisamente donde se ubican hoy las colonias residenciales
del norte de la ciudad. Su bellísima arquitectura,
del más puro estilo colonial, la hace un espacio de
añoranza y evocación histórica. |
 |
San Antonio Kaua.
El casco de la hacienda data del siglo XIX.
Fue marco importante de una desfibradora, ya que era la casa
principal del hacendado y frente a ella se encontraba con
anterioridad dicha desfibradora. Tenía su propia noria, misma
que alimentaba su alrededor con el agua que se sustraía. Su
sótano eran las galeras. |
 |
San Antonio Millet.
Los mayas le llamaron a este lugar Cerro
Rojo "Mul Chac", que fue estancias de ganado desde
el año de 1667 y posteriormente finca henequenera,
como todas las tierras vecinas que la rodean. |
 |
San Antonio Tehuitz.
De período colonia sabemos que esta
propiedad fue solicitada para una estancia de ganado mayor.
En 1845 se registra como una importante hacienda ganadero
- maicera cercana a la ciudad de Mérida. Inicia su
período henequenero en 1888. |
 |
San Bernardo.
Hacienda de gran antigüedad, tal vez más de 100
años. Desde el instante en que sus puertas nos dan
paso, se respira vida y ambiente colonial. Actualmente la
hacienda se encuentra en desuso doméstico o bien le
podríamos llamar habitacional, pues ahora descubrimos
en su interior, valiosos museos. |
 |
San Diego Azcorra.
La ex haciendas San Diego Azcorra es sobreviviente
de la época de gloria en que el "oro verde"
y la industria henequenera eran la base económica del
Estado. Da el nombre a la colonia que hoy la rodea y que la
ha adoptado como parte del panorama urbano. |
 |
San Idelfonso Teya.
Rescatado de las ruinas, emerge en las afueras
de la blanca Mérida un edificio estilo colonial rodeado
de árboles y amplios jardines: La Hacienda San Ildefonso
Teya, que a pocos años de haber "vuelto a la vida"
ha dado albergue a grandes personalidades del mundo entero.
Teya está a sólo 12.5 kilómetros de Mérida
y paulatinamente se consolida como un importante atractivo
para los visitantes. |
 |
San Ignacio.
Los tres edificios principales que delimitan el área
central abierta son la casa principal, la casa de máquinas
y la iglesia. La casa principal reproduce el esquema típico
de la hacienda colonial de líneas sencillas, corredor
porticado con arcos de medio punto y una cornisa con un elemento
central que remata en el punto superior la fachada principal. |
 |
San José Cholul.
Alojarse en la hacienda San José Cholul,
significa, en estricto sentido, visitar un sitio histórico
importante. Los cuartos y las suites de la hacienda respetan
al máximo la disposición y el estilo que marcaron
época en la colonia. La vieja cochera, el salón
de áquinas, la casa principal y la casa del administrador,
son ahora acogedoras habitaciones de techos altos, anchos
muros y sombreados ventanales. |
 |
San José Tip - Ceh.
En este lugar se unen dos rutas turísticas,
la ruta Puuc y la ruta de los Conventos. Entre sus principales
atractivos tenemos la casa principal, la casa de máquinas,
la capilla y la casa de servicios. |
 |
San Juan Dzonot.
Dzonot significa Cenote en Maya. Esta hacienda
de 100 años de antigüedad, destinaba sus terrenos
al cultivo del henequén o Sisal y a la cría
de animales propios de la región. |
 |
San Lorenzo Aké.
Situada en la zona arqueológica
de Aké, tuvo su origen y pasado, cuando se formaron
las antiguas estancias ganaderas durante la época colonial.
Un factor que desfavorecía a la hacienda fue el estar
llena de cerros arqueológicos, ya que parte de la misma
construcción, se encuentra sobre una extensa plataforma
arqueológica de poca altura que limita la finca por
el oeste. |
 |
San Miguel.
La hacienda San Miguel combina las actividades agropecuarias
propias de un rancho en producción con los servicios
de un parque ecoturístico. Durante el recorrido se
puede observar, debido a la excelente conservación
de la naturaleza, una vegetación abundante propia de
la región; además, hay un espacio reservado
con lago artificial donde se crían patos yucatecos. |
 |
San Pedro Chimay.
Es una de las haciendas más antiguas
cercanas a Mérida. Se fundó probablemente a
fines del siglo XVI o principios del XVII. De gran hermosura,
deleite de las personas amantes de la historia, su estilo
es un tanto diferente por la construcción especial
de los arcos que se encuentran a la entrada. |
 |
San Pedro Chukuaxín.
Mejor conocida como "La Casa
de la Cristiandad", esta antigua propiedad considerada
estancia en el siglo XVIII perteneció a los padres
jesuitas, quienes fueron expulsados de Yucatán en 1767.
Del conjunto hacendario se conservan la casa principal y la
noria, así mismo, existe en la parte posterior del
predio una construcción moderna, que funciona como
iglesia del culto católico. |
 |
San Pedro Noh Pat.
Como muchas otras de la época colonial,
primero fue estancia ganadera maicera y luego henequenera,
durante el auge del cultivo del agave. Ubicada en el corazón
de la localidad del mismo nombre, comienza a despertar de
largo sueño la que se supone fue una de las primeras
propiedades de los conquistadores españoles, por la
cercanía con Mérida. |
 |
San Pedro Ochil.
Construcción del siglo XVII, testigo
mudo de la bonanza económica que en décadas
anteriores alcanzó Yucatán y sobreviviente de
la debacle henequenera, la ex hacienda San Pedro Ochil resurge
del olvido y abandono. Testimonio arquitectónico del
virreinato que emergió entre las ruinas de asentamientos
mayas precolombinos, la ex finca se ha transformado hoy en
parador turístico. |
 |
Santa Cruz.
La Hacienda Santa Cruz empieza su historia en 1640. En aquellos
tiempos, era un monasterio de monjes franciscanos, los cuales
vivían en la parte más antigua de la hacienda 'la casa principal'.
Más adelante funcionó como propiedad agrícola, una finca.
Cuando empezó el fuerte impulso de las henequeras, se transformó
en Hacienda con el fin de cultivar y procesar el famoso 'oro
verde' de Yucatán: el henequén. Hasta finales del siglo 20,
regresó de nuevo a su actividad agrícola. |
 |
Santa María Acú.
Esta hacienda pertenece al período
porfiriano. En el conjunto, está integrado por cinco
edificios: casa principal, casa de máquinas, bodega,
desfibradora y casa del administrador. La capilla aunque no
está integrada al casco, pues se ubica en el área
del poblado, se considera valiosa por su arquitectura. |
 |
Santa Rosa de Lima.
Es una de las haciendas que surgen con el
auge henequenero y es edificada para ese fin, sin haber pasado
por el período anterior, el de la hacienda ganadera.
Sus datos más antiguos son todos del siglo pasado. |
 |
Santo Domingo.
La hacienda Santo Domingo surge originalmente en los albores
del siglo XX. Es uno de los pocos casos que intenta abandonar
la arquitectura ecléctica dominante del porfiriato
para adoptar la leve influencia de los conceptos modernos
de la nueva arquitectura. El conjunto arquitectónico
central de la hacienda está compuesto por tres edificios:
la casa principal, la casa de máquinas y la casa del
administrador, organizados en torno a una plaza que funciona
como espacio articulador y distribuidor de los mismos. |
 |
Santo Domingo Hunxectamán.
Es una hacienda henequenera que
presenta rasgos característicos arquitectónicos del siglo
XVIII. Se sospecha que alguna vez fue también, testigo de
la producción algodonera en nuestro estado, ya que junto con
la caña de azúcar, el henequén y el algodón, crecían con facilidad
en el característico suelo yucateco. |
 |
Sotuta Peón.
Sotuta de Peón es una de las pocas haciendas henequeneras
que existen en plena producción y en la que la historia
se encuentra viva. Recorrer sus instalaciones representa una
experiencia extraordinaria en la que la belleza, el confort
y la aventura son los protagonistas de una travesía
por el glorioso pasado peninsular. |
 |
Tabi.
La hacienda de San Juan Bautista Tabi, fue de las pocas de
producción diversificada, cuyos cultivos más
importantes fueron la caña de azúcar y el maíz.
La fachada de su casa principal es suntuosa, con doble arquería
y en su iglesia cuenta con un magnífico retablo. Estuvo
integrada por la casa principal, la capilla, las casas-habitación,
las construcciones de servicios y producción, los corrales
y la noria, los terrenos destinados a la producción
agrícola y ganadera y los de reserva. |
 |
Tahdzibichén.
Ostenta un color tierra reconfortante y agradable a la vista,
por lo tanto propicia que quien transita por esta zona de
la reserva de Cuxtal se detenga unos minutos a recorrer esta
construcción antigua, ahora convertida en centro de
reuniones sociales. La entrada principal está señalada
por un arco mixtilíneo. |
 |
Tamanché.
Aunque forma parte de las haciendas particulares, es posible
visitarla para admirarnos de sus estilos arquitectónicos,
para gozar una vez más del ambiente colonial, que tiene
un sabor especial. Está rodeada de bellos arcos, elementos
ampliamente difundidos en este tipo de construcciones. |
 |
Tanil.
Añeja hacienda que como
muchas otras de la época colonial, primero fue estancia
ganadera y luego henequenera, durante el auge del cultivo
del agave. La hacienda se yergue aún majestuosa,
siendo una de las primeras propiedades de los conquistadores
españoles. |
 |
Tanlum.
Majestuosa hacienda que se encuentra al noreste del centro
de Mérida. Actualmente solo se conserva la casa principal
en muy buenas condiciones, el arco que sirvió de entrada
y la noria, el resto de la hacienda se fraccionó. |
 |
Techóh. El
conjunto de los edificios centrales están organizados mas o menos
linealmente con un gran espacio abierto al frente, todo ésto circundado
por una barda perimetral. En los puntos extremos, se localizan la casa
principal y la casa de máquinas. La casa principal, modificada
en el período henequenero, se desplanta sobe un gran terraplén
y posee un corredor que se desarrolla en dos puntos y columnas de piedra. |
 |
Tekit de Regil.
Tekit se origina de la palabra kik que significa
"el lugar de la sangre" o "donde está
la sangre". Es una de las pocas construcciones que todavía
nos pueden transportar a la época colonial que vivió
Yucatán, gracias a que su supervivencia se ha garantizado
al ser adquirida por personas amantes de su cultura regional. |
 |
Temozón Sur.
Esta hacienda es ideal para remontarse en el
tiempo y respirar el ambiente de prosperidad económica
que vivió Yucatán a finales del Siglo XIX y
principios del XX. A mediados del Siglo XVII la hacienda concentró
su productividad en la cría de ganado y a partir de
la segunda mitad del XVIII, cuando el henequén genera
una nueva dimensión social y financiera para la Península
mediante el cultivo y exportación de la fibra hacia
Estados Unidos principalmente. |
 |
Ticopó.
Hacienda ganadero - maicera desde la segunda mitad del siglo
XVIII. Los edificios principales y el área de vivienda
para peones están bien delimitados. En el interior
de un gran espacio cuadrangular se aprecia un eje central
entre su acceso y la fachada sur de la casa principal. Otro
eje transversal que conduce al caserío de los peones
y a los planteles. Tres importantes edificios comparten el
conjunto: la capilla, la casa de máquinas y desfibradora
y las bodegas. Estos edificios se articulan funcionalmente
a través de una gran plaza. |
 |
Uayalceh.
Originalmente, Uayalceh perteneció a la comunidad indígena
de Timucuy. El conjunto arquitectónico está
organizado por la casa de máquinas, la casa principal
y la capilla que conforman junto con los planteles una plaza.
Las dos épocas: la ganadero - maicera y la henequenera
quedaron registradas en sus edificaciones más importantes:
la casa principal y la capilla de origen colonial y, la casa
de máquinas cuya arquitectura pertenece a la del porfiriato. |
 |
Xcanatún.
Con apego a los detalles arquitectónicos que le caracterizaron
durante su época de bonanza económica, la hacienda
Xcanatún emerge de prolongado abandono para transformarse
en atractivo hotel y restaurante. Como otras de su tiempo,
primero fue estancia ganadero-maicera antes de convertirse
en henequenera, cuando el cultivo del agave se consolidó
a principios de este siglo, después de la Guerra de
Castas. El inmueble no posee un determinado estilo arquitectónico.
Es ecléctico, pues tiene una mezcla de los primeros
edificios que corresponden a la época colonial y de
los que se levantaron a principios del siglo XX. |
 |
Xcanchakán.
Majestuosa hacienda que fue producto de la conquista española
en 1542. La hacienda contaba con ganado hasta el año
de 1937. También pueden apreciarse los restos de una
fábrica de hielo que surtía ese producto a la
ciudad de Mérida y desde 1850 el henequén fue
ocupando la importancia que tenía la ganadería.
También cuenta con una estación de ferrocarril,
y un cenote. En Xcanchakán se realiza una fiesta y
un espectáculo tradicional de la región llamado
de "flagelación". |
 |
Xcumpich.
Hacienda rústica del municipio de Mérida, su
denominación quiere decir "Lugar del árbol
encantado", por derivarse de las voces: Cun, Canal -encantar
o hechizar- y PICH -árbol corpulento-. La palabra Xcumpich
podría interpretarse también como: vaciar algo
en la olla, que se deriva de CUM -Olla- y PICH E -echar, escanciar
o vaciar algo-, traducción que no consideramos correcta
en este caso. |
 |
Xcunyá.
De
acuerdo al desarrollo histórico de la hacienda, consta de 3 partes
bien diferenciadas: la primera de la etapa ganadero - maicera, se ubica
en el extremo norte y se comprende de la casa principal con su patio anterior
y sus espacios destinados al ganado; las siguientes partes corresponden
a la etapa henequenera y se desarrollan a partir de la fachada posterior
de la casa principal sobre el eje central norte - sur; la segunda disponiéndose
cercana a la casa principal y contiene una primitiva casa de máquinas
y una bodega; la tercera parte, con una nueva casa de máquinas
y con la capilla, se integra el poblado. |
 |
Yaxcopoil.
La hacienda Yaxcopoil se fundó en el siglo XVII. Su
nombre significa en la lengua maya "Lugar de los álamos
verdes". La hacienda reúne en su historia los
tres grandes periodos del Yucatán de ayer: la vida
prehispánica, la colonial y el auge henequenero de
fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Con once mil
hectáreas de terreno en su época de mayor esplendor,
Yaxcopoil fue considerada una de las fincas rústicas
más importantes por su tamaño y magnificencia,
tanto en el ramo ganadero como en el henequenero. |
 |
Yunkú.
Rústica hacienda del siglo XVII asentada sobre la cima
de una colina teniendo una vista panorámica del agradable
pueblo. La Hacienda Yunkú era en antaño una
estación de ganado y después una plantación
de henequén o planta de sisal. Tiene un cenote caverna
del cual se riegan las plantas por medio de un sistema de
acueductos de la época. |